Un poco más de mis capas

Me defino como madre, hija, amiga, directora escolar y como una mujer con varias capas mágicas y divertidas:

Cuando decidí estudiar Educación Emocional a través de un postgrado, nunca soñé que ese camino me llevara a conocer, entender, regular y amar el mundo de mis emociones. Ha sido un viaje maravilloso donde me he dado el permiso de ver mi luz y mi lado oscuro. He aprendido a hacer lo mejor que pueda con los recursos que tengo y eso me da paz, por lo que el día en que el cansancio, la frustración y la ira se apoderan de mí; paro, respiro y si he gritado sé que debo pedir perdón y esperar que mañana sea un día mejor, en donde me permita hacer las cosas de manera diferente.

Me llena de orgullo ser la directora de uno de los primeros centros en el país que tiene como eje transversal las #prácticasrestaurativas, por que a través de ellas hemos visto la magia de educar nuestras emociones que nos llevan a realizar los procesos restaurativos desde una mirada más consciente.

Me considero una gestora escolar que a la vez es una abanderada de la #educaciónemocional y las #prácticasrestaurativas. Pero además de esto les cuento que soy una mujer con muchas capas más:

  1. Ser mamá siempre fue mi mayor sueño, hoy tengo un hijo de 5 años y medio que es mi locura y por quien siento la responsabilidad de poner mi granito de arena en crear un mundo mejor.
  2. Mi familia siempre será mi prioridad, uno de mis mayores regalos es ver a mi padre y a mi madre convertirse en abuelos. Son la definición de ternura, apoyo y amor incondicional.
  3. Mi mayor satisfacción como directora es escuchar a un alumno decir “este es el primer colegio donde me quisieron” o cuando un padre o una madre me dice “mi niña dice que le encanta su colegio porque allí es feliz y la quieren”.
  4. Me encanta la música, me ayuda a concentrarme para poder crear, pero sobre todo a celebrar.
  5. Estoy aprendiendo a decir que no. He reconocido que debo trabajar en mi autocuidado, saber que no puedo hacerlo todo sola, que tengo a mi alrededor una comunidad en quien confío y puedo delegar y que no siempre puedo complacer a todos.
  6. Me encanta la navidad creo porque disfruto muchísimo poder reunirme con mi familia y amigos, pero sobre todo porque me encanta comer.
  7. Me encanta viajar, conocer lugares nuevos, culturas nuevas. Tengo muchos deseos de que la pandemia nos permita viajar libremente muy pronto.
  8. Estoy aprendiendo boxeo y ¡me encanta! Es una excelente forma de combatir con la tensión.
  9. El autoconocimiento ha sido un viaje largo donde la vida ha puesto en mi camino personas que me han ayudado en momentos donde no he podido sola. Por eso siempre digo que se vale pedir ayuda, eso te hace valiente.
  10. Tengo la certeza de que, aunque vengan tiempos difíciles todo va a estar bien.

Mi misión en la vida es servir, servir al mundo desde la humildad, desde la escucha, la educación emocional y el enfoque restaurativo. Mi mayor deseo es transformar la educación desde el corazón, anhelando que el mundo sea más consciente, más empático, más tolerante y humano.